Más de la mitad de tu cuerpo es agua. Los electrolitos ayudan a mantener su equilibrio.
No necesitas ser atleta para necesitar sales y minerales. Tu cuerpo los pierde todos los días. Al caminar, trabajar, hacer ejercicio o simplemente cuando hace calor. Reponerlos es una forma simple de complementar tu hidratación. Es una forma de seguir tu día a día y tu cuerpo en balance.